Descripción de un sainete en dos actos

En un primer acto de horizonte negro

hay una casa de papel y una caja de sábanas.

Unas sombras chinescas zozobran en su juego

cuando todos los trastos caen por las escaleras,

en lugar de apagar sus velas, llamar a sus viudos

los grajos y hacer cantar al teléfono de sus estragos de claves.

 

Así en un segundo, silba la tetera de sus hierbas amargas

y hierven las líneas en la noche apagada.

Así se leva el telón  mojado del teatro de papel blanco,

                                              de ese del que os hablaba]

 

y salen ya los actores de este melancólico sainete

por no regresar a la cama que no duerme

y se llevan un dedo a los labios lentamente,

así mis charcos castaños se queman

y hacen callar por fin al fuego que baila en la mesa,

ese que cierra el aplauso por la quemada casa de los lagos.

Anuncios

Imagina ranas amarillas

La ira agota la tierra de mis párpados

caídos, saturnos, morados

en la hondonada de bosque.

 

Ojeriza quemada de labios,

muerde a salto de ranas flecha,

muere en un pudridero de hojas

y susurran texturas los ojos.

 

La ira mata, voces, arrancada

de cielo de boca seca,

a lascas de porcelana.

 

En su ira, cana, joven

los sabios ahogados

de tiempo acabado

cardan

su tierra enterrada,

y esperan en cada llama.

Es una espera de bosque, flechas y bocas.

Cola de pez

Quién

no ha sido

alguna vez

ente extraño,

pelo en la sopa,

silencio en el ruido,

vara de estaño,

cola de pez.

Quien no lo ha sido.

No lo ha querido ser.

San Cristóbal

De niña conocí a un niño.

De niñas nos enseñan a examinarnos.

Él se traía, con la medalla de oro,

vírgenes (señoras) de pupitre.

Lourdes y Mª del Carmen.

 

El profesor, guardián, guía, pastor;

un cura viejo adicto al tabaco,

entonces les levantaba

a sus vírgenes, protectoras, madres,

sus vestidos fabricados en China

con mucho y recatado descaro.

 

No fueran por casualidad a cumplirse

las plegarias de un niño y el rezo

le proporcionara alguna respuesta.

Yo no podía hacer más que temer,

que sin medallas de plata al cuello,

no  fueran por casualidad a cumplirse.

 

Despertador

Maullando en una puerta

que nunca se abrirá:

¡Dejad de dormir y ladrad de una vez, perros!

 

Cariño, acuérdate de arreglar los canalones,

hay claves ahí fuera.

Afinan en fa sostenido los grillos,

a los violistas los han devorado.

 

¡Dejad de dormir y ladrad de una vez!

¿Acaso no nos oyes cantar?

Mira y Vero

Si desgrano la tarde

y no puedo entrar

¿cómo podré mirarte?

No dejo de preguntarme.

No puedo pasar,

y si ambas desgranamos

esta misma tarde,

que es un elogio

al simple mirar,

¿cómo podré verte?

Ya ves, maldito Hesse

Llevo toda la semana pensando que volaba,

sacando ratos pequeños

para llevarte de vuelta a mis infiernos.

Son como esos testimonios

del principio de los tiempos,

que coleccionabas en tu álbum de recortes

de periódicos en blanco y negro,

esos que celebran encuentros, extraños, triunfos.

 

Como cuando te vi beber, brillar

y respirar todo ese humo

y tomar cada bocado de cada momento.

Y tú solo dices que no es más que otro brillo en el río.

Y tomas otro sorbo de vino.

Porque no es nuestro directo.

Porque nunca es el momento.

 

Porque se duerme poco con estas ganas de volver.

Y tú ni siquiera mirabas atrás por si lo hacías.

Pero nos veremos un día antes.

Volveremos a vernos un día terrorífico.

En uno de tus domingos apocalípticos,

en esos en los que el tren siempre llega tarde.

Anteriores Entradas antiguas

FOCUS DIARIO

El enfoque de la capital

Audio-Tesoros

DESCUBRAMOS LAS MÚSICAS PERDIDAS

El silencio habla mucho

Blog de Comunicación

lozgarrido | Filología, investigación y humanidades digitales

Recursos y opinión sobre lengua y tecnología

La linterna de Diógenes

Vituperación permanente con leves intervalos de cordura.

Revista Distopía

"En un tiempo de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario"

CULTURA DE MASAS

EL ENGAÑO PUEDE FUNCIONAR MIENTRAS LOS ENGAÑADOS NO SE SIENTAN COMO TALES (F. NIETZSCHE)

Pasos de tinta

Prosodia y proxemia

Clausum

Pensamientos fugaces

libreporqueleo

Un rincón para ser libres por un instante.

A %d blogueros les gusta esto: